Una Persecución Vergonzosa

Tercera Parte

NUEVA CAMPAÑA COMUNICACIONAL



La campaña comunicacional de la concertación está enfocada en estos momentos, luego del desafuero del Senador Pinochet, a vender una imagen: que el gobierno de Allende solo cometió "errores" .
En la sesión realizada en el Senado el día 16 de Agosto del año 2000 a través de las intervenciones de los senadores de la concertación se puede observar que existe una verdadera "concertación" sobre este tema.
El senador Jose Antonio Viera Gallo señaló que "no es correcto afirmar que la izquierda introdujo la violencia en Chile y que el golpe militar fue una reacción necesaria para evitar su triunfo" .
El senador Sergio Bitar señaló "que el Presidente Allende fue un gran demócrata que impulsó un proceso de cambios en democracia". Según él, lo ocurrido en ese gobierno es una "situación política" y eso no justifica "una violación sistemática contra chilenas y chilenos durante mas de diez años".
El senador Jaime Gazmuri destacó "que hemos reflexionado sobre nuestros propios errores"y niega, igual que el senador Viera Gallo, "que la violencia que efectivamente hubo en la sociedad chilena en las décadas de los 60 y 70 provino sólo de la izquierda" .

La democracia cristiana, siempre presta a ayudar a la izquierda en estos planteamientos, colaboró con las siguientes observaciones. El senador institucional Edgardo Boeninger, que a pesar de su condición oficia como representante de la DC, señaló refiriéndose a las responsabilidades del gobierno de Allende y del gobierno militar: "en un caso se trata de responsabilidades políticas y,en otro, de responsabilidades penales".
Luego agrega que así como existió la brigada comunista Ramona Parra también existió el movimiento Patria y Libertad poniendo al mismo nivel a estos grupos.
En la primera parte de "Una Persecución Vergonzosa" consignamos abundante información sobre las actividades violentistas y terroristas de la izquierda chilena.
Ahora tenemos nuevos y muy frescos antecedentes.
La doctora en Ciencias Políticas, Eugenia Fediakowa, en entrevista realizada por la periodista Pilar Molina (El Mercurio, 1 de octubre 2000) al ser consultada si hay evidencias de un entrenamiento militar sistemático a los chilenos que abrazaron la vía armada después del 11 de septiembre de 1973 por parte de la Unión Soviética, responde: "Tengo aquí un documento de octubre de 1980, firmado por K. Brutenz , vicedirector del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética que se refiere a la petición de Luis Corvalán Lepe, máximo directivo del Partido Comunista chileno, de preparar a "quince de nuestros camaradas en la técnica de desestabilación, incluyendo acciones de sabotaje y operaciones de comandos" con el "objetivo de dominar las diferentes formas de lucha".
La investigadora también destaca que en 1975 un grupo del Partido Socialista chileno fue preparado militarmente y que hay constancia de que el ex senador socialista, Carlos Altamirano, había solicitado que un nuevo grupo socialista fuera adiestrado en iguales condiciones en 1976.
La periodista Mónica González acaba de publicar un libro. Su título "Chile, La Conjura, Los Mil y un días del Golpe". Al parecer su intención es tratar de demostrar que el General Pinochet tuvo poca participación en los preparativos del Pronunciamiento del 11 de Septiembre de 1973. Si uno lee con detención toda la argumentación de la periodista llega a una conclusión diametralmente diferente.
Pero esto no es lo que nos interesa en este momento. Mónica González, a través de numerosas entrevistas, nos ilustra sobre la organización extremista de la izquierda chilena durante el gobierno de Salvador Allende. Sólo vamos a dar un ejemplo.
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