Una Persecución VergonzosaTercera Parte |
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| LOS "ERRORES" DE LA IZQUIERDA | ||||||||
| El 11 de marzo de 1990 el Presidente de la República, Augusto Pinochet Ugarte, entregaba la banda Presidencial a su sucesor Patricio Aylwin Azócar en una sobria ceremonia presidida por el recién elegido Presidente del Senado, Gabriel Valdés. Todo el mundo se felicitaba por este traspaso de mando lleno de tanto simbolismo. Las Fuerzas Armadas y de Orden, que habían tenido que hacerse cargo de la nación en 1973, culminaban su labor, dando fiel cumplimiento a su palabra empeñada. El país se rencauzaba nuevamente por la senda democrática luego que el gobierno militar realizara las profundas rectificaciones que nuestro país requería . Una economía pujante y un país confiado en su futuro era el legado que las Fuerzas Armadas y de Orden entregaba al Presidente Aylwin para que continuara, para bien de Chile, la senda que con tanto esfuerzo y sacrificio los chilenos habían recorrido en las últimas dos décadas. Esta correcta transición tenía rasgos únicos y originales. Quien había desempeñado durante 17 años la Presidencia de la República continuaba como Comandante en Jefe del Ejército durante los próximos 8 años, es decir todo el período presidencial de Patricio Aylwin y buena parte del de su sucesor. El Presidente Aylwin no se sintió cómodo con esta situación y le comentó al Comandante en Jefe del Ejército que a su gobierno no le parecía bueno para el país ni para el Ejército que continuara en la Comandancia en Jefe, pero que reconocía y respetaba su derecho de permanecer en el cargo. Terminado su mandato, el ex Presidente Aylwin, en una entrevista al diario Le Monde y que fue reproducida por el Diario El Mercurio de Santiago el 30 de abril de 1994, alabó la figura de Augusto Pinochet como una suerte de garante de la transición: "Si Pinochet no hubiera estado allí durante la transición, habríamos tenido en Chile tentativas de insurrección llevadas a cabo por subalternos, "caras pintadas" como fue el caso en Argentina". Posteriormente, en Japón, declaró que "durante mi gobierno el general Pinochet cumplió la tarea de Comandante en Jefe del Ejército, subordinado al Presidente y respetuoso del orden constitucional" ( La Época, 9 de Julio de 1994) En octubre del año 2000 uno se pregunta : ¿Que pasó en Chile en estos años para que todo lo arriba descrito parezca como que hubiera sucedido no sólo en otro país sino en otro planeta? La transición pacífica y racional fue lentamente erosionada por varios factores. El principal y el más negativo fue producto de la acción de la izquierda que nunca pudo perdonar al Presidente Augusto Pinochet que pusiera término al caótico gobierno de Salvador Allende, entregando una nitida señal al mundo que un régimen socialista-comunista, aunque fuera descrito como de "empanadas y vino tinto", era claramente dañino y poco recomendable. |
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| Principal Siguente | ||||||||